Apreciado corredor:
Quiero aprovechar esta oportunidad para poner a usted y a todos los
otros ciclistas al tanto de los últimos sucesos y de las decisiones que
hemos tomado en respuesta a la crisis actual de nuestro deporte.
Posiblemente haya visto en recientes informes en los medios que
Philippe Gilbert, Mark Cavendish y Bradley Wiggins, entre muchos otros
más, han declarado al mundo que el ciclismo está hoy más limpio que
nunca. Por supuesto que tienen razón. Actualmente los corredores no solo
participan en los programas antidopaje más innovadores y efectivos en
el campo del deporte, sino que, ante todo, han comprendido la elección
que deben hacer para su carrera y el deporte. El resultado es que
nuestro deporte se ha vuelto más limpio.
La UCI siempre ha sido pionera en la lucha contra el dopaje, un hecho
reconocido por la WADA y el COI, entre otros. Nos sentimos orgullosos
de haber sido el primer deporte en introducir toda una serie de análisis
científicos como herramientas para luchar contra el dopaje. Estos
incluyen el test del hematocrito, las pruebas de EPO, la prueba de
transfusión de sangre homóloga y el pasaporte sanguíneo, acerca de lo
cual no necesito entrar en detalles, pues ustedes están en primera línea
y han apoyado casi por unanimidad estas iniciativas. Somos conscientes
de que este extenso programa antidopaje les causa muchos inconvenientes y
queremos agradecerles el haber aceptado estas molestias para el bien
del ciclismo.
Sin embargo, cuando leímos en el expediente de la USADA que Lance
Armstrong y otros pudieron utilizar el dopaje a lo largo de todas sus
carreras, tuvimos que admitir que las pruebas provistas por la comunidad
científica simplemente no son suficientes para luchar contra este
problema.
Por esta razón, todos debemos seguir trabajando para mejorar la
cultura en el ciclismo a través de la formación, la prevención y, en lo
que a ustedes respecta, tomando la única decisión que cuenta. Al final
del día, son ustedes, los corredores, los que tienen la última palabra
para decir si nuestro deporte está limpio.
Sabemos, naturalmente, que debemos hacer aún más para que la UCI sea
lo más accesible posible, en particular para ustedes, los atletas,
cuando deseen discutir problemas o asuntos relacionados con el dopaje.
Por este motivo, en las próximas semanas, después de un breve tiempo
para aclarar los aspectos logísticos, la UCI estudiará la creación de
una nueva línea abierta, una línea directa confidencial. Informaremos
más en detalle al respecto una vez que la hayamos implementado. Sé que
llevará cierto tiempo crear confianza en esta nueva línea de
comunicación, pero tengo la certeza de que con las mejores intenciones
de ambas partes, podremos conseguirlo y, por este medio, aceleraremos el
cambio cultural que necesita nuestro deporte.
Somos conscientes de que algunos ciclistas han denunciado
públicamente que, a pesar haber intercambiado conocimientos con la UCI,
no se hizo un seguimiento adecuado. Quiero aprovechar esta oportunidad
para asegurarles que la UCI actuó sobre la base de la información
facilitada en el pasado y lo seguirá haciendo también en el futuro,
dentro de los límites permitidos por la ley.
Está claro que la UCI debe trabajar respetando las reglas y, en
particular, de acuerdo con el Código Mundial Antidopaje. En este momento
esas reglas no permiten amnistías generales, pero la revisión del
Código Mundial Antidopaje que se está llevando a cabo actualmente podría
ofrecer diferentes posibilidades en el futuro. Según las reglas
actuales son posibles unas sanciones reducidas.
Somos conscientes de ello y hacemos todo lo posible para considerar
las propuestas y necesidades de los corredores con el propósito de
conseguir lo mejor para nuestro deporte.
En lo que respecta a la reparación de los daños causados a la
reputación de nuestro deporte, quisiera agregar que la UCI ha prestado
mucha atención a las reacciones del mundo ante el caso Lance Armstrong y
ha tomado, y seguirá tomando, medidas decisivas en respuesta a todas
las cuestiones planteadas.
Para garantizar que la UCI y el ciclismo puedan avanzar contando con
la confianza de todas las partes, creamos ahora una Comisión totalmente
independiente para examinar las conclusiones del informe de la USADA y
hacer recomendaciones que permitan a la UCI restablecer la confianza en
el ciclismo. John Coates, el presidente del Consejo Internacional de
Arbitraje del Deporte (ICAS), ha aceptado la tarea de recomendar la
composición y los miembros de la Comisión Independiente, y la UCI ya ha
comenzado a contactar a las personas propuestas por el señor Coates.
Daremos a conocer los nombres de los miembros tan pronto como se nombre
la Comisión. El informe final y las recomendaciones de la Comisión se
publicarán a más tardar el 1 de junio de 2013, y los corredores pueden
tener la seguridad de que la UCI tomará todas las medidas que se
consideren necesarias para que el ciclismo recupere el buen rumbo.
Estamos seguros de que la Comisión llegará a la conclusión de que la UCI
es desde hace años una de las federaciones deportivas más severas en la
lucha contra el dopaje.
Como parte del esfuerzo para erradicar el dopaje de nuestro deporte,
la UCI ha hecho grandes inversiones en formación y en la implantación
del programa «True Champion or Cheat» (Verdadero campeón o tramposo), la
política de «no agujas», la evaluación ética como parte del
procedimiento de registro de los atletas y los módulos en el programa de
formación para los directores deportivos. Todas estas medidas tienen
como objetivo producir los cambios necesarios en la cultura de nuestro
deporte.
Por último, pienso que también es importante que la UCI se ocupe de
restablecer la credibilidad del ciclismo durante el tiempo que la
Comisión Independiente realice su tarea. Por eso he decidido que en el
primer trimestre de 2013 la UCI ponga en marcha un proceso de consulta
de gran alcance que abarque a todas las partes interesadas del ciclismo,
para tratar algunos asuntos que nos preocupan en este deporte y
trabajar juntos a fin de crear un futuro brillante para el ciclismo.
La UCI acogería con agrado su participación en este proceso de
consulta, en el cual también analizaremos la forma de proseguir el
proceso de globalización del deporte, promover una participación más
amplia y tomar medidas para hacer que el deporte sea aún más interesante
para el público.
Esta no es la primera vez que el ciclismo se encuentra en una
encrucijada, ni tampoco la primera ocasión en la que debe enfrentarse al
doloroso proceso de revisar su pasado y empezar de nuevo. Volveré a
hacerlo con nuevos bríos. Las partes interesadas y los seguidores de
este deporte pueden estar seguros de que el ciclismo encontrará el
camino para seguir adelante.
Este verano, en Londres, vimos que el ciclismo es uno de los deportes
más populares. Su futuro lo definirán ustedes, la actual generación de
ciclistas, que han probado que pueden competir y ganar sin dopaje. En
diciembre me reuniré con todos los equipos de la primera y la segunda
división para tratar las cuestiones que nos permitan asegurar el
desarrollo de una cultura antidopaje limpia.
Juntos podremos mantener viva la popularidad del ciclismo y asegurar un brillante porvenir a este deporte.
Un cordial saludo,
Pat McQuaid Presidente, UCI